San Cristóbal de la Laguna, Patrimonio de La Humanidad

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San Cristóbal de la Laguna, Patrimonio de La Humanidad

Autor: Fátima Hernández Pérez

La ciudad cuenta con más de cinco siglos de existencia, después de que en 1494 Alonso Fernández de Lugo incorporara la isla a la Corona de Castilla. Tres años después, en 1497, se fundaría San Cristóbal a orillas de un lago interior situado al norte de la isla. Desde entonces, la ciudad se convirtió en el principal centro de poder político y militar de Tenerife. También lo fue en el aspecto cultural, ya que en ella se instalaron diversas instituciones docentes, como la que iba a ser por algún tiempo la única Universidad Canarias, La Universidad de La Laguna.
A principios del siglo XVIII, La Laguna experimentó un declive que propició el auge de la vecina Santa Cruz de Tenerife hasta que, un siglo después, ésta se convirtió en capital insular. Pese a todo, la urbe ha mantenido su condición de sede universitaria y episcopal.

La Ciudad de San Cristóbal de La Laguna

El primitivo núcleo urbano (Villa de Arriba) surgió en torno a la Iglesia de la Concepción, si bien fue en el siglo XVI cuando el casco histórico se extendió (Villa de Abajo) para adoptar su actual fisonomía en forma de cuadrícula, siguiendo los cánones racionalistas propios de la época. La Laguna se convirtió así en la primera “ciudad colonial no fortificada”, cuya disposición serviría, además, como modelo para otras ciudades que fueron edificadas en las Américas. Este hecho, unido a otros factores, propició su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999 por ser ejemplo único de ciudad colonial no amurallada.

Cualquiera de las calles y elegantes paseos del centro de la ciudad permiten apreciar edificios de gran valor histórico y arquitectónico.

La Iglesia de La Concepción forma parte del germen de la ciudad. El templo, declarado Monumento Histórico Artístico, fue edificado en el siglo XVI, aunque las sucesivas remodelaciones han dejado una mezcla de estilos gótico, plateresco y mudéjar.

La Laguna fue un importante centro eclesiástico, lo que propiciaría la existencia de algunas de las construcciones religiosas más importantes de las Islas Canarias. Sobresale de entre todas ellas la Catedral, asentada sobre la que fuera iglesia parroquial de Los Remedios, del XVI. Ésta, construida en estilo mudéjar, constaba de una sola nave a la que se adosó una torre en el siglo XVII. El actual templo catedralicio, reconstruido a principios del siglo XX, posee fachada neoclásica y en su interior una nave central, laterales y varias capillas.

El Convento de Santa Catalina, de 1611, es una de las edificaciones más importantes de la época. La austeridad externa de su iglesia y dependencias anejas contrastan con suntuosos interiores ricamente decorados, en los que sobresalen dos retablos barrocos. Otros templos dignos de mención son la Iglesia del Cristo de La Laguna y la Ermita de San Miguel, transformada en centro cultural.

Mención aparte merecen los numerosos palacios y casas señoriales que surgen a cada paso por sus históricas calles. Uno de los mejor conservados es el Palacio de Salazar, actual sede del Obispado tinerfeño. Edificado en 1682, posee un suntuoso portal de estilo barroco con diversos elementos neoclásicos y manieristas. Otros ejemplos de arquitectura señorial son la Casa de Lercaro (s.XVI), actual sede del Museo de Historia, con fachada de estilo manierista; la Casa del Corregidor (Ayuntamiento), antigua residencia que exhibe una original fachada de piedra roja de 1545; y el Palacio de la Nava (siglos XVI-XVIII).

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En cuanto a la arquitectura del siglo XX, ésta tiene uno de sus mayores exponentes en el Teatro Leal, construido en estilo modernista y remodelado totalmente, tanto la techumbre como el resto del interior y la fachada.

San Cristobál de La Laguna, continúa siendo en el siglo XXI una ciudad donde se unifican la historia, una gran actividad social, comercial y cultural, un lugar único en el que el resplandor de antaño continúa en plena cúspide con el pasar de los siglos.

Me gusta mostrar al Mundo desde esta revista lo que a mi me enamora y poderles contagiar a cada uno de ustedes que me leen en este momento el amor a mi tierra.