Humboldt en el Sitio Litre

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Humboldt en el Sitio Litre

Milagros Luis Brito

No venía a Canarias. Pero su barco atracó en Tenerife, y él se bajó; como otros tantos atraído por la impactante majestuosidad de El Pico.

Hizo lo mismo que tantos y tantos viajeros, y lo mismo que muchos naturalistas que a lo largo de los siglos XVIII y XIX recalaron en nuestras Islas.

El viajero y naturalista alemán Alexander Von Humboldt, llegó a la Isla el último año del siglo XVIII; se acaban de cumplir, pues, 216 años. Formaba parte de una expedición científica que desde Europa pretendía llegar al Cono Sur, al punto más austral del continente americano.

Desembarcó en el Archipiélago canario en tránsito, para reponer suministros y agua. Sólo permaneció una semana, acompañado del médico francés Aimé Bonpland.

Durante su estancia de apenas siete días fue capaz de analizar la posición geoestratégica y la diversidad del Archipiélago. Lo comprobó personalmente, porque tocó tierra canaria en La Graciosa, en junio de 1799, y se desplazó posteriormente hasta Tenerife. Desde Santa Cruz subió hasta La Laguna, y más tarde se desplazó hasta Tacoronte, la Comarca de Acentejo y el Valle de La Orotava.

- Fuente: www.avhumboldt.de

– Fuente: www.avhumboldt.de

En tiempo que permaneció en el Valle de La Orotava, Humboldt se alojó en la Casa de los Cólogan, aquellos descendientes de irlandeses aposentados en el Puerto de la Cruz. Y desde allí subió al Teide. Seguramente esa fue la decisión, copiosamente documentada, que permitió vincular para siempre a Humboldt con la Historia Natural de Canarias.

- Placa identificativa del Mirador

– Placa identificativa del Mirador

Desde la Casa de los Cólogan, y por el Camino de Chasna, subió hasta Las Cañadas, observó la Cueva del Hielo y el Pico Teide, y lo apuntó; todas las referencias de diversidad biológica que combinaban con la altitud, componiendo los diferentes pisos de vegetación.
Fueron esos datos sobre la naturaleza volcánica, la diversidad vegetal, los diferentes paisajes, la cultura y la sociedad de la isla de Tenerife con lo que conecta para siempre a Alexander Von Humboldt con Canarias, a través de las referencias en el Libro Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente.
Humboldt ascendió por la cara norte hasta la dorsal de la isla de Tenerife, cuando el verano se estrenaba. Quizá por eso quisieron despedirlo con una gran fiesta en la casa de un señor escocés apellidado Mr. Little.

- Foto: Valle de la Orotava

– Foto: Valle de la Orotava

216 años después cada vez que camino delante, o por los laterales, del Sitio Litre (nombre castellanizado) pienso en Humboldt. Pienso en aquel fascinante científico y viajero que se impresionó ante la belleza entonces inmaculada del Vale de La Orotava. Pienso en cómo pudo vivenciar el ascenso, desde la cota cero hasta los 3.000 metros de altitud, y la variación de paisajes que ello produce. Pienso en qué habrá pasado por su cabeza aquella víspera de la Fiesta de San Juan de 1799, en el Puerto de la Cruz.

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Y pienso en el reconocimiento que aún le debemos por su aportación al conocimiento de la Historia Natural de Canarias.

Mujer militante. Canaria inquieta; curiosa y con enormes ganas de aprender. Enamorada del Deporte y de la Literatura. Leal.

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