El Lobito Herreño

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El Lobito Herreño

Dr Alejandro Suárez-Bonnet

Cuando Fátima Hernández Pérez, Directora y Editora de la revista Turismo y Cultura de Canarias me sugirió escribir un nuevo artículo, me sobrevino a la mente de manera inmediata el que ahora, querido lector, tienes entre las manos. El amplio patrimonio en fauna y flora de las Islas Canarias incluye numerosas especies de animales y vegetales, endémicas y autóctonas o dicho de otra manera, existen especies tanto del reino animal como del vegetal que sólo pueden ser contempladas en nuestras Islas Afortunadas.

Ágora, de la isla de Tenerife

Según la Federación Cinológica Internacional, la especie canina (Canis familiaris) se compone de unas 343 razas, todas ellas diferentes y únicas, resultado de la evolución e intervención del hombre. Resulta cuanto menos sorprendente pensar como un perro de raza San Bernardo de 60 kg de peso puede compartir el mismo genoma que un perro Chihuahua de apenas 300 g. La intervención humana ha generado, tras múltiples generaciones de cruces ha seleccionado los caracteres que mejor han satisfecho sus necesidades. Perros más altos, más pequeños, más fuertes, más cariñosos, más independientes, con menos pelo, con más pelo, con más arrugas y más o menos babosos son algunos de los atributos que el hombre ha modificado a su antojo generación tras generación. No obstante, todos ellas tienen un antepasado común el lobo (Canis lupus).

La Isla del Hierro es conocida por innumerables virtudes, entre ellas ser la más septentrional del archipiélago, por sus sabinas moldeadas a capricho del viento, por sus magníficos quesos ahumados (que merecen un futuro artículo), por el impulso que su sociedad ha dado a las energías renovables o por el bonito acento de sus habitantes. Sin embargo, no por menos importante, es menos conocida la presencia de una raza canina única y ancestral, el Lobito Herreño.

El Lobito Herreño es una reliquia biológica casi perdida en el tiempo, que gracias a amantes del perro, y con la ayuda de veterinarios abnegados, como la Dra Gara Medina Morales, Arucas, Las Palmas, goza actualmente de muy buena salud.
Gara María Medina y Chacho Frangollo

Gara María Medina – Licenciada en Veterinaria por la ULPGC y miembro de la Asociación Canina de Razas Autóctonas de Canarias (ACRAC)

En la actualidad, el Lobito Herreño es reconocido por la Real Sociedad Canina Española como Perro Pastor Lobo Herreño, formando parte de un Grupo Étnico Canino, que es el paso previo a la obtención de Raza Canina Española. Dicho reconocimiento se realizó en un importante evento en Valsequillo, Gran Canaria, en el año 2013.

El Lobito Herreño es una raza que cuenta con su mayor censo en la isla de El Hierro, pudiéndose encontrar ejemplares en todas las islas canarias, así como en parte del territorio español (Zaragoza, Asturias y Barcelona), y algunos pocos ejemplares en países como Alemania y México.

Los orígenes de esta raza no están del todo claros, es probable que ya estuviesen presentes en las islas canarias antes de la conquista castellana, ya que existen relatos de historiadores que detallan la presencia de cánidos en las islas similares a los lobos, pero de pequeño tamaño, que los naturales de las islas llamaban ‘Canchas’. Por otro lado, es posible que estos animales provengan de otros países traídos a Canarias por colonos europeos, debido a que las islas fueron un importante cruce de caminos entre Europa, África y América. Por último, la opción más aceptada es la mezcla de animales prehispánicos con distintas razas provenientes del continente europeo.

Gracias a la labor de recuperación llevada a cabo en la Isla de El Hierro por la asociación Amilobo (encabezada por Don Manuel Pérez Ramirez), se ha conseguido el aumento del número de estos ejemplares.

Este animal ha sido usado como perro de pastoreo de cabras y preferentemente de ovejas. La isla de El Hierro es la más pequeña del archipiélago y también la de menos población, donde la ganadería ha ocupado un papel importante por ser la mayor fuente de ingresos para sus habitantes. La isla presenta una serie de terrenos únicamente delimitados entre sí por pequeños muros de piedra, y es por ello que se creó la necesidad de usar un perro como herramienta para el manejo del ganado.

El Lobito Herreño es, por tanto, un perro de gran resistencia y adaptabilidad frente a las inclemencias del tiempo, con excelentes dotes para el pastoreo. Se trata de un perro de gran temperamento, inquieto pero a la vez fácilmente disciplinable, que desconfía bastante de los extraños pero que es muy fiel con su amo y los miembros de su familia.

Tenerife 100% Vida

Científicos canarios del Departamento de Patología Animal, Producción Animal, Bromatología y Tecnología de los alimentos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Morales-de la Nuez A., Hernández L., Castro N., Argüello A.) y del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias de La Laguna, Tenerife (Capote J.) realizaron en el 2011 un estudio morfométrico sobre el Lobito Herreño. Se trata de un animal eumétrico, es decir, de tamaño mediano, ya que su peso promedio es de 21.9kg para macho y 21.1kg para hembras. La longitud promedio es de 60.9 y 59.0 cm, y una alzada a la cruz de 54.7 y 52.6 cm, para machos y hembras respectivamente. La cabeza es triangular, siendo de aspecto algo más robusta para los machos con una trufa generalmente negra, el hocico es alargado y estrecho, con unos ojos de color castaño, las orejas son cortas, de forma triangular, con el pabellón orientado latero-frontalmente. En cuanto al cuerpo la línea dorso lumbar es recta, con ligera caída desde la cruz hasta la grupa, siendo los machos significativamente más altos que las hembras, con una caja torácica bien formada cuyo borde inferior no llega a los codos y un abdomen recogido que le da al animal un bello aspecto de porte esbelto. La cola es ancha desde la base y de color negro en la punta y mancha oscura hacia la mitad. Las extremidades son finas y bien aplomadas que le confieren un movimiento armónico y ligero. Una característica del Lobito Herreño es su pelaje, siendo corto, con diferencia entre el pelaje de verano y del invierno, este último más largo y espeso. El color que más comúnmente podemos encontrar en la mayoría de los ejemplares es el gris (más claro o más oscuro), aunque se admiten colores rojizos e incluso totalmente blancos o color crema. En la cara presentan una máscara muy característica de color claro que circunda la boca sin llegar a la región dorsal del hocico, y un antifaz de color claro que circunda los ojos (máscara que no presentan los individuos blancos o cremas).

El papel actual del Lobito Herreño es amplio. Cada vez es más conocido, lo que le permite diversificar su uso y participar en actividades tales como Exposiciones Caninas, Agility, DiscDog, CaniCross o BikeJouring.

Un último estudio realizado por veterinarios canarios (Labao J., Artiles A., Medina G.) en colaboración con veterinarios del Laboratorio de Análisis Clínico del Hospital Veterinario de la Universidad Alfonso X El Sabio (Perlado M.R.) y del Centro de Transfusión Veterinario (Viñals L.M.) concluye que debido a su alto porcentaje de individuos negativos (el mayor encontrado hasta el momento en razas españolas, y siendo solo superado por el Dogo Argentino) la convierten en una raza idónea para su uso como donante de sangre.

En conclusión, el Lobito Herreño no solo desempeña un papel fundamental para los ganaderos de la Isla de El Hierro, sino que a la vez ejemplifica la capacidad de las especies de canarias para adaptarse al ambiente y sus condiciones. Es además un animal noble, con carácter, generoso hasta el punto de ser un prototipo de donante de sangre para otras razas de canes. El Lobito Herreño es en resumen, como somos los canarios, nobles, generosos y buenos “hasta la médula”.

*Este artículo ha sido escrito en conjunto con la Dra Gara Medina Morales, a la que agradezco toda la ayuda prestada para la redacción e ilustración del mismo.

Dr Alejandro Suárez-Bonnet. DVM. PhD. MRCVS.
The Royal Veterinary College
University of London
&
Instituto Universitario de Sanidad Animal (IUSA)
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria